Dos actrices provenientes del cine porno -Raffaëla Anderson y Karen Bach- fueron elegidas para esta provocativa cinta (que ya ha dado mucho que hablar en Francia) por la directora y escritora de la novela, Virginie Despentes, para dar vida a las dos hermanas -Manu y Nadine- que inician su particular venganza de sexo y sangre después de la brutal violación de una de ellas.